10 dudas frecuentes sobre lactancia materna

1) ¿Es recomendable el uso del chupete?

Durante las 3 primeras semanas, si el bebé está con lactancia materna, se recomienda no introducir el chupete, ya que la manera de succionar es diferente y puede “confundirse”. Cuando ya está establecida, no habría ningún inconveniente. Hay diversos estudios que demuestran que el uso del chupete disminuye hasta en un 40% la incidencia de muerte súbita del lactante, esto probablemente esté en relación con la succión, ya que ésta disminuye la aparición de apneas centrales (que el niño “se olvide de respirar”, más frecuentes en niños prematuros) y de apneas obstructivas (por cierre de la vía aérea). Hay muchos tipos de chupa, tanto de componentes (látex, silicona) como de formas y tamaño; quizás aquellas en que la tetina tiene forma de cuchara con una base fina son las más anatómicas, minimizando las deformaciones de la mordida (mordida cruzada) y del paladar (paladar ojival).

2) Mi niño está a pecho, ¿cómo se si está comiendo suficiente?

La hipogalactia (escasez de producción de leche) es muy rara como problema primario; cuando las mamás creen que no tienen suficiente leche suele deberse a una mala técnica de lactancia, a la introducción de leche de fórmula en las primeras semanas (de manera que la producción de leche materna no se adapta enteramente a las necesidades del niño) o a desconocimiento (al principio, es completamente normal que el bebé esté prácticamente todo el día pegado al pecho). Dicho esto, hay que ver la evolución de los primeros días del bebé para saber si la su alimentación está siendo adecuada. En casa, lo más importante es fijarnos en que el bebé orine 7-8 pañales por día (ante una deshidratación lo primero que hace el cuerpo es ahorrar agua) y que haga deposiciones, sobre todo si está con lactancia materna. En la consulta, el pediatra comprobará que el aumento de peso sea adecuado (teniendo en cuenta la pérdida fisiológica de peso en la primera semana) y que la exploración del niño sea adecuada (mucosas húmedas, piel hidratada, ojos y fontanela normales…). Si estas condiciones se cumplen, salvo recomendación expresa de tu pediatra, podrás continuar con la lactancia materna sin necesidad de introducir leche de fórmula.
Ante cualquier duda de que el recién nacido se esté quedando con hambre, consulta con tu pediatra.

3) ¿Cuánto peso debe subir el bebé el primer mes?

Es muy variable. En la consulta del pediatra nos suelen mostrar unas curvas de peso que son los percentiles. Esas gráficas no son únicas, sino que hay curvas adaptadas para niños alimentados con lactancia materna, prematuros y para las diferentes poblaciones (no es lo mismo el aumento de peso normal en un niño europeo que en uno chino). Además la subida de peso a medida que pasan los meses va siendo cada vez menor, de ahí que las curvas de percentiles sean muy pronunciadas al principio y que, posteriormente, se vayan aplanando. Para tener una referencia, en un recién nacido a término normal, la ganancia de peso en el primer mes debe ser entre 600-1000 gramos al mes, con una media de 150-200 gramos a la semana. En cualquier caso, el aumento de peso no se debe valorar de forma aislada, ya que es muy importante comprobar en la consulta pediátrica la hidratación del bebé, preguntar si hace deposiciones y si moja los suficientes pañales.

4) Mi bebé no se separa del pecho y, cuando lo hace, llora inmediatamente… ¿será que no tengo leche?

Es algo muy frecuente que desde la familia se inste a introducir leche de fórmula porque el niño, nada más separarse del pecho, comienza a llorar, interpretando esto como que la mamá no tiene suficiente leche. Nada más lejos de la realidad. La producción de leche materna se adapta a las necesidades de cada niño y la manera de que la mamá sepa cuanta leche necesita el bebé es a través de la succión: cuanto más estimule el lactante el pezón, mayor será la producción de leche. Del mismo modo, cuando más vacía el pecho el bebé, mayor y más rápida será la producción de leche materna. Por otra parte, la lactancia no solo es un método de alimentación ya que el bebé también lo pide por consuelo, si tienen molestias o simplemente por necesidad de vínculo con la madre.

Por tanto, es habitual que el niño esté pegado al pecho casi constantemente durante las primeras semanas, ya que este tiempo va a determinar que la lactancia más adelante sea adecuada, con tetadas más cortas y espacios más largos entre las mismas.

RESUMIENDO:

  1. Es NORMAL que el bebé esté continuamente pegado al pecho las primeras semanas, ya que es la manera de aumentar la producción de leche.
  2. Si el bebé moja 7-8 pañales al día y el pediatra comprueba que está hidratado, NO es necesario introducir leche de fórmula, a no ser que tu pediatra lo determine.

5) Mi bebé, que durante las primeras semanas ha comido bien, no para de llorar, y quiere estar continuamente pegado al pecho…¿Será que no tengo leche?

Es una consulta habitual que, después de estar un tiempo con una lactancia adecuada y buena subida de peso del bebé, haya unos días “raros”, en los que la madre se nota los pechos más vacíos, el bebé llora más, coge el pezón y lo suelta, se estira, mama un poco y vuelve a soltar el pecho. Son las llamadas crisis o baches de lactancia materna. Suelen ser picos de crecimiento del bebé en los que demanda más alimento y, por tanto, se desespera cuando no le llega toda la leche que quisiera. Es un error habitual, normalmente que ocurre por “presiones” externas, que se de leche de fórmula porque la creencia es que la madre no tiene suficiente leche; nada más lejos de la realidad. Al meter un bibe, estamos quitando tiempo de succión del bebé, con lo cual estamos interrumpiendo el principal estímulo para aumentar la producción de leche materna.

Por tanto, ante una crisis de lactancia lo que hay que tener es paciencia, saber que son autolimitadas (la situación vuelve a la normalidad en 7-10 días habitualmente) y que no se deben a la falta de leche (el pediatra habrá comprobado que el bebé sigue bien hidratado y que la ganancia de peso es la adecuada).

6) Mi niño de 4 meses está con lactancia materna exclusiva y me han sugerido que empiece con la fruta… ¿es recomendable?

Con 4 meses, la lactancia materna está establecida perfectamente tanto en calidad como en cantidad y es extremadamente raro que un niño con buena ganancia ponderal hasta ese momento deje de tenerla por problemas en la lactancia. La Organización Mundial de la Salud y con ellas muchas asociaciones nacionales e internacionales aconsejan la lactancia materna exclusiva DURANTE LOS PRIMEROS 6 MESES. Además, actualmente se considera el inicio de la alimentación complementaria a partir de esa edad (y es eso, complementaria, la leche materna sigue siendo el alimento principal). Por tanto, salvo indicación médica evidente (tal como infección severa materna), NO ES NECESARIO el inicio de la alimentación complementaria antes de los 6 meses si la lactancia materna está siendo adecuada.

7) Me han dicho que tengo que despertarlo cada 3 horas para lactar… ¿es cierto?

No. La lactancia materna es A DEMANDA, cuando pida el bebé. Errónamente se ha extrapolado la cadencia de los biberones (cada 3 horas) a la lactancia materna. Las mamás no producen leches por igual a cada momento del día, por tanto habrá tomas que los bebés harán más abundante y otras que lo harán menos, de manera que la siguiente se distanciará o se acercará en el tiempo. Del mismo modo, la leche materna va variando en su composición, ganando con el tiempo en contenido graso y saciando cada vez más a los bebés. La leche de cada mamá tiene un tiempo de maduración diferente por lo que sería absurdo establecer el mismo tiempo entre tomas para todas. Lo importante es que cada vez que se produzca una toma de lactancia materna, se vacíen bien ambos pechos, ya que es la forma fisiológica para aumentar la producción de leche y la velocidad de producción de la misma.

Quizás haya una excepción, y son las primeras 3 semanas de vida. En ellas, estamos conociendo a nuestro bebé y los hay que son bastantes “vagos”. En estos niños, hay que aprovechar los momentos que estén espabilados para ponerlos al pecho y que la succión que hagan sea más efectiva; es recomendable durante este tiempo no dejarlos muchas horas sin comer (no más de 5 horas), ya que el hígado del bebé es inmaduro y la liberación de glucosa a la sangre puede no ser óptima, con el consiguiente riesgo de hipoglucemia. Además, la subida de leche puede retrasarse, por lo que es necesario poner al bebé frecuentemente al pecho.

8) Mi bebé prefiere más un pecho qué otro y tengo miedo de perder la leche, ¿qué puedo hacer?

Muchas mamás creen que cuando un bebé toma más un pecho que el otro es porque no le gusta la leche de ese pecho. Nada más lejos de la realidad. Habitualmente, estos problemas surgen por una mala técnica de lactancia. Las madres suelen sentirse más cómodas en una postura determinada, ya que suelen “colocar” mejor al bebé de un lado que de otro. Para una correcta lactancia deben cumplirse ciertos requisitos: que la cara del bebé esté enfrentada al pecho de la madre, de manera que la boca esté enfrentada con areola y pezón; además que la boca del bebé los englobe al lactar.
Una buena técnica soluciona la mayoría de los problemas. Si uno de los pechos tienen un pezón invertido y ello influye en la lactancia (no tiene por qué ser un problema, ya que el bebé no solo coge pezón), se puede intentar sacar el pezón haciendo succión con una jeringa para el inicio de la lactancia o, incluso, usar una pezonera.

9) ¿Cuánto aguanta en nevera la leche materna una vez extraída? ¿Cuánto tiempo aguanta la leche materna congelada?

Puede haber momentos en que sea necesaria extraerla, ya sea porque el bebé empieza la guardería, porque la madre comienza a trabajar o, simplemente, para que otra persona se la pueda dar en biberón para que la madre descanse (que también se lo merece). Como es lógico, la leche materna no viene con fecha de caducidad y por tanto puede variar el tiempo de conservación. En cualquier caso, intentaremos establecer unos tiempos genéricos que nos servirán de guía: una vez extraída, la leche materna aguanta 2-3 horas a temperatura ambiente; en nevera, aguanta unas 24 horas y, si la congelamos (en los congeladores actuales que son independientes a la nevera), aguanta unos 6 meses.

10) ¿Tengo que darle “refuerzo” con leche de fórmula?

NO. Una lactancia bien establecida, con buena ganancia ponderal y con exploraciones normales en las sucesivas visitas con el pediatra no tiene que ser suplementado. Cada madre adapta la producción de leche a las necesidades de su hijo y salvo casos contados, es más que suficiente para lograr un crecimiento adecuado del bebé. Hay que recordar que la lactancia materna NO ES SOLO una forma de alimentar al bebé, es también fomentar el vínculo madre-hijo, alivia el dolor, tranquiliza al bebé…por lo que habrá situaciones en las que el niño demande mucho más a menudo, lo cual NO QUIERE DECIR que la mamá no tenga leche suficiente.

Otro caso igual son los “baches de lactancia”, los cuales son picos del crecimiento del bebé en los cuales demandan más, al coger el pecho lo sueltan y lloran, maman, vuelven a soltarlo; a lo que la madre (o más frecuentemente, los familiares de alrededor) interpretan como falta de leche de la madre. Sería un error iniciar en ellos los biberones, ya que estaríamos limitando la producción de lactancia que se obtiene de la succión directa del pezón.

Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa