Recuperación del postparto

Desde el punto de vista de la recuperación física posparto, la fisioterapia especializada tiene mucho que aportar, ya sea a nivel preventivo y/o como tratamiento.

Toda mujer que haya dado a luz, bien sea parto vaginal o por cesárea, debería realizar una recuperación posparto específica aún cuando no refieran ningún síntoma de debilidad, molestia o patología. En algunos países europeos está tan instaurado el papel del fisioterapeuta posparto que forma parte de la revisión que la reciente mamá realiza y disponen de unas sesiones específicas para recuperarse óptimamente.

Según los estudios, parece ser que los factores que más afectan al suelo pélvico (a partir de ahora SP) son los relacionados con el parto y el posparto; por lo que, si actuamos a tiempo, podemos recuperar y corregir la mayoría de los daños ocasionados, pero además prevenimos disfunciones que pueden aparecer con el tiempo. Patologías como la incontinencia urinaria, dispareunia (coito doloroso), pubalgias, molestias en la zona de la episiotomía o de la cesárea, dolor de esfínteres, y un largo etcétera son, desgraciadamente, más comunes de lo que parece aunque muchas veces la mujer las sufren en silencio.

En una cesárea también es primordial una correcta y pronta recuperación: aunque el parto no haya sido vaginal, la zona de la incisión puede quedar adherida, con poca sensibilidad o molesta, además ésta se encuentra directamente relacionada con la estabilidad de la vejiga y resto de órganos pélvicos con lo que es importantísimo tratarla para evitar que posteriormente repercuta en lesiones del suelo pélvico.

Que duda cabe, que desde el punto de vista de la recuperación física de la mujer que ha dado a luz, lo ideal sería (como sucede en otros países) poder contar con un equipo multidisciplinar en el que matrona, ginecólogo y fisioterapeuta especializado, cada uno en su ámbito, colaboren para aportar a la mujer los máximos beneficios.

Podemos dividir el posparto en varias fases; posparto inmediato (primera semana), segunda fase (desde la 2ª semana a la 8ª) y tercera fase (del 2º al 8º mes).

PRIMERA SEMANA:

  • Control postural
  • Evitar cargar peso, y en caso de hacerlo, intentar realizarlos previa contracción del suelo pélvico.
  • No realizar ejercicios abdominales clásicos (incluso los abdominales hipopresivos están totalmente contraindicados hasta la 6ª semana, ya que en este período pueden impedir la involución uterina).
  • Evitar estar mucho tiempo de pie, pero sí es aconsejable activar la circulación de los miembros inferiores (medias compresivas, ejercicios de pies, masajes de piernas, restaurar el equilibrio en la pelvis).
  • Ejercicios respiratorios espiratorios para ayudar a la revascularización y drenaje.
  • Los ejercicios de Kegel (ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo) se pueden realizar desde el primer momento ya que la contracción y relajación de la musculatura favorece el flujo sanguíneo (importante en caso de edema y episiotomía). Es importante que la mujer sepa realizar correctamente dichos ejercicios.
  • Es aconsejable la utilización de una faja en zona pélvica (sacroilíaca y nunca abdominal). Las articulaciones de unión entre los distintos huesos que forman la pelvis se encuentran más móviles y separadas, con lo que estéticamente y funcionalmente pueden verse afectadas.
  • Evitar relaciones sexuales con penetración en las primeras semanas, la musculatura vaginal sufre una sobrecarga por el peso que soporta, además de un estiramiento importante durante el parto (algunos autores hablan de 6 semanas, mientras que otros defienden que el máximo cierre y recuperación de la vagina puede retrasarse hasta un máximo de 10 semanas).
  • Favorecer la lactancia materna (además de los múltiples beneficios para el bebé, la lactancia favorece la vuelta del útero a su posición correcta, involución uterina).
  • Haremos una puntualización sobre las bolas chinas, que tan de moda parece estar últimamente para la recuperación posparto, estudios serios demuestran la no eficacia de este material para la recuperación, habiéndose constatado que no producen beneficio ninguno.

SEGUNDA FASE (2ª semana a la 8ª)

  • Se continuará con la faja sacroilíaca hasta la semana 6ª en forma y tiempo que nos recomiende el profesional.
  • Seguimos manteniendo la protección del suelo pélvico ante las situaciones de hiperpresión, el control postural y los ejercicios de Kegel.
  • Se desaconseja aún las relaciones sexuales con penetración.
  • Se empezará progresivamente a realizar gimnasia abdominal hipopresiva pautada siempre por un especialista.
  • La actividad deportiva será aquella que no genere impactos a intensidad suave que la mujer tolere sin que llegue a fatigarle (caminar, nadar cuando no presente manchado)
  • Como excepción encontramos a las mujeres deportistas de alto nivel o profesionales que deben empezar sus entrenamientos lo antes posible, en estos casos, hay dispositivos específicos que podrán utilizar para minimizar impactos y el trabajo conjunto del preparador físico y fisioterapeuta especializado es primordial.

POSPARTO TARDÍO (del 2º al 8º mes aprox.)

  • En este período el tejido conjuntivo (el que no es muscular) se va recuperando, ya es buen momento para realizar un correcto balance torácico, perineal, abdominal y pélvico, tras el cual se podrá pautar otro tipo de tratamiento individualizado específico en caso de ser necesario.
  • Además, este balance nos guiará hacia una correcta orientación de la actividad física que se podrá realizar. Generalmente, se puede ampliar paulatinamente la intensidad y la gama de ejercicios (pequeños levantamientos de pesos, actividades que supongan más impacto y desgaste físico,... para paulatinamente ir volviendo a la actividad preparto deseada por cada caso en concreto)
  • Seguimos manteniendo la protección del suelo pélvico ante las situaciones de hiperpresión, el control postural y los ejercicios de Kegel.
  • Continuaremos con la gimnasia abdominal hipopresiva ampliada y pautada siemprepor un especialista

Y SI DOS EMBARAZOS SE SUCEDEN MUY SEGUIDOS...


En este caso la prioridad es el embarazo que cursa, así que los ejercicios y tratamientos irán acordes con su estado. Toda mujer embarazada debería tener en cuenta la importancia de un programa específico acorde con su estado, más si cabe, aquellas en las que éstos se suceden en un período muy corto de tiempo. Según algunos estudios, esto sería un factor preventivo para determinadas disfunciones tanto del propio período gestacional como del parto e incluso del posparto.

Erika Amezcua

Erika Amezcua

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Gabriela Darias Psicologa