¿Cuándo debo empezar a limpiarle los dientes?

Desde que sale el primero. Los dientes de leche pueden tener caries y, por ello, deben limpiarse desde que brotan.
Lo primero que hay que evitar es costumbres inadecuadas en relación con la alimentación, tales como tomar la fruta en el biberón, ya que los azúcares quedan en la tetina y predispone a la caries; igualmente debe evitarse poner productos azucarados en la chupa (práctica muy frecuente antiguamente, como la miel o la leche condensada).
En cuanto a la limpieza, es necesario hacerla a diario y con cierta frecuencia, idealmente después de cada comida principal. Lo habitual es que cuando los bebés tienen pocos dientes, los padres usen una gasa con agua o suero enrollada en el dedo para limpiárselo con suavidad. Cuando ya son varios los dientes fuera, se puede usar un cepillo de cerdas suaves, cepillos con cerdas de silicona o, incluso, unas manoplas que nos colocamos en el dedo a modo de marioneta, que también tiene unas púas de silicona que facilitan la limpieza.
A partir de los 12 meses, se puede usar algo de pasta de dientes infantil (tiene menos cantidad de flúor) que hace más efectiva la limpieza y evita los efectos secundarios incluso si los niños se tragan la pasta (el exceso de flúor provoca fluorosis dental, provocando manchas y debilidad en los dientes); se debe poner una cantidad similar a un guisante y que tenga una concentración de flúor mínima de 500 partes por millón (ya que menos de esta concentración no está demostrada que sea efectiva en la prevención de la caries dental). A partir de los 2 años, ya pueden usarse pastas dentífricas de mayor concentración (1000 partes por millón de flúor), entre los 4-6 años ya pueden usarse pasta con concentración superior (entre 1000 y 1450 partes por millón de flúor), colocándose todavía una cantidad en el cepillo similar a un guisante. Ya a partir de los 6 años, pueden utilizarse pastas dentífricas de adulto (habitualmente concentraciones superiores a 1450 partes por millón de flúor) y se aumenta la cantidad de pasta sobre el cepillo, en torno a unos 2 cm.

REGLAS DE ORO:

  1. Usar siempre pasta infantil hasta los 6 años; evita efectos indeseados secundarios al consumo de flúor
  2. No está indicado el uso de enjuagues bucales antes de los 6 años
  3. SIEMPRE debe estar acompañado de un adulto durante el cepillado; evita la ingesta innecesaria de pasta de diente y, además, los niños aprenden por imitación, hay que ser un buen ejemplo para nuestros hijos.
  4. NO ingerir comida ni beber agua durante los siguientes 30 minutos al enjuague bucal, ya que puede arrastrar el flúor y aumentar la ingesta del mismo.
Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa