Mi niño se echa mucho las manos a los oídos… ¿A qué se debe?

(Lógicamente nos referimos cuando no se acompaña de dolor de oídos).Es una pregunta frecuente y muy difícil de contestar. Las posibilidades son múltiples. Intentaremos destacar algunas de ellas

  • Manías: los bebés están conociendo su cuerpo, descubriendo cosas nuevas y puede que coja especial interés por sus orejas. Incluso, algunos niños hacen rituales para ciertas acciones, como por ejemplo dormir; puede que el niño se toque las orejas para lograr de esa manera conciliar el sueño.
  • Cerumen: la acumulación de cera en el conducto auditivo puede provocar picores o molestias, por lo que el niño puede tocarse los oídos para intentar aliviarla. Debemos recordar que NO SE DEBE INTRODUCIR bastoncillo o el dedo para intentar extraer la cera ya que podemos provocar heridas o incluso perforación del tímpano del bebé. La cera lubrica el conducto auditivo (evitando la aparición de dermatitis o eccemas) y protege contra la entrada de insectos, por lo que sólo deberá extraerse en caso de formar tapón y siempre bajo prescripción por tu pediatra.
  • “Mocos en el oído”: es la forma de referirse al la otitis media seromucosa (no duele, pero se aprecia en el tímpano burbujas por el acúmulo de moco detrás del tímpano). Suele deberse a un aumento de la producción de moco (cuando el niño tiene catarro), niños con vegetaciones (tejido defensivo que, al crecer, dificulta el drenaje del oído medio, favoreciendo la acumulación de moco en el oído medio) y niños con trompa de Eustaquio estrecha y horizontalizada (la trompa de Eustaquio conecta el oído medio con la faringe y es el único camino de drenaje del oído medio). La presencia de estos mocos produce sensación de presión en el oído y molestias que puede hacer que los niños se echen las manos al oído.
  • Dolores de dientes: el nervio trigémino es un nervio que se carga de recoger la sensibilidad de la cara. Se ramifica en varias ramas que van a la boca, mandíbula, cara, frente y oído. Como centro del nervio es común a todas las ramas, dolores que se producen en la boca (dolores de dientes, por ejemplo) pueden referirse al oído (un dolor referido es un dolor que se produce en un sitio y se siente en otro diferente), por lo cual a un niño que le estén saliendo los dientes pueden molestarle los oídos.
Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa