Alergia alimentaria en la infancia (AAI)

¿QUE ES LA ALERGIA A LOS ALIMENTOS? DIFERENCIA ENTRE INTOLERANCIA Y ALERGIA ALIMENTARIA.

La alergia alimentaria se podría definir como una respuesta alterada de nuestro sistema inmune frente a los alimentos que conduce a la aparición de unos síntomas que pueden ser leves, pero también desagradables e incluso poner en riesgo la vida de los niños. El sistema inmune (SI) habitualmente reconoce a aquellas sustancias que consumimos sin reaccionar contra ellas, pero en ocasiones responde de forma anormal ante alimentos que tomamos con frecuencia. Existe una proteína producida por dicho sistema y es la llamada Inmunoglobulina E. Cuando el sistema inmune responde de forma anómala se produce un aumento de dicha proteína, la cual reacciona de forma específica uniéndose a unas células y desarrollando una reacción alérgica. Aquellas AAI en las que la reacción está mediada por esta Inmunoglobulina suelen dar síntomas desde pocos minutos hasta dos horas después del consumo del alimento en discordia.

Las AAI no siempre se producen por un mecanismo inmunológico. Las intolerancias se parecen a las alergias alimentarias en que afectan a un número reducido de individuos y que son debidas también a una respuesta particular de esos individuos al alimento, pero en este caso no está mediada por un mecanismo inmunológico. Normalmente son debidas a alteraciones en la digestión o metabolismo de los alimentos, generalmente por déficits enzimáticos, o por una susceptibilidad particular de algunos sujetos frente a ciertos componentes normales de los alimentos.

La AAI se da con mayor frecuencia en niños cuyos padres y/o hermanos son alérgicos (asma, rinitis, dermatitis alérgica).

A mayor número de miembros de la familia alérgicos la probabilidad de que nuestro hijo padezca una AAI es mayor. Por desgracia no existen medidas preventivas para evitar su aparición, antes se actuaba en el embarazo retrasando en la embarazada los alimentos que pudieran dar alergia en los niños; igualmente mientras la madre amamantaba a su hijo se le decía que no consumiera alimentos como huevo, leche, pescado o frutos secos. Ninguna de estas medidas ha sido efectiva para evitar la aparición de la AAI.

FRECUENCIA DE LAS ALERGIAS ALIMENTARIAS. ALIMENTOS MAS FRECUENTES CAUSANTES DE AAI:

Se puede estimar que la alergia a los alimentos afecta del 1 al 3% de la población general, y que es más común en los niños menores de 3 años, en los que puede llegar hasta el 8%. Sólo una de cada 3 sospechas de AAI se confirma en los estudios alergológicos.

Los alimentos que con mayor frecuencia inducen reacciones alérgicas son: la leche, el huevo, los frutos secos, las frutas, el pescado, el marisco, la soja, el trigo y las legumbres. La importancia relativa de estos alimentos varía ampliamente con la edad y el área geográfica, en la época de lactante es más frecuente la leche, que suele manifestarse sobre los 4-6 meses de edad. A partir del año el huevo y posteriormente el pescado.

En España, en niños menores de 5 años de edad, la leche y el huevo son los principales alimentos que inducen alergia, mientras que a partir de los 5 años, son las frutas frescas y los frutos secos, seguidos por los crustáceos. Dentro de las frutas frescas, las rosáceas son también las más inductoras de reacciones, con el melocotón en primer término. El melón, la sandía y el plátano inducen frecuentemente reacciones, especialmente en los alérgicos al polen de gramíneas. Entre los frutos secos, la nuez produce reacciones con más frecuencia que la avellana, a diferencia de lo que sucede en el norte y centro de Europa. El porcentaje de alergia a pescados y legumbres (lenteja, garbanzo, guisante) es superior al de otros países de nuestro entorno. La elevada frecuencia de alergia a cacahuete encontrada en países anglosajones no se observa en nuestro país, y es llamativo el bajo índice de alergia a los cereales en la población española, y el casi inexistente a la soja, en contraste con lo que ocurre, por ejemplo, en Estados Unidos (Dra. Montserrat Fernández Rivas, alergóloga).

Muchas veces nos preguntan los padres si la AAI son para siempre, la respuesta no siempre es fácil pero debemos saber que la alergia a la leche y al huevo que surge en los primeros años de vida suele desaparecer en un elevado número de casos. A los 5 años de edad, cerca del 80% de los niños alérgicos a la leche y más del 50% de los alérgicos al huevo han superado su alergia. Sin embargo, la alergia al cacahuete parece remitir sólo en 1 de cada 5 pacientes. Para los demás alimentos no se conoce con exactitud su evolución natural y, en general, se considera que son persistentes.

¿QUE SINTOMAS PRODUCE UNA ALERGIA ALIMENTARIA?

Las reacciones alérgicas aparecen la mayoría de las veces en las dos horas siguientes a la toma del alimento, habitualmente en los primeros 30-60 minutos. La piel es el órgano que se suele afectar en primer lugar apareciendo lesiones cutáneas (rojeces, lamparones) sobre todo en la zona peribucal y después en el resto del cuerpo. El picor cutáneo, de la lengua, boca, los vómitos, diarreas, dolor de abdomen, la tos, la dificultad respiratoria y otros síntomas también pueden aparecer.

En pocas ocasiones la reacción puede ser grave (3 y 30 casos/100.000 habitantes-año, con una mortalidad entre 0,5 y 2% ) y puede producirse la temible anafilaxia que puede comprometer la vida del niño; puede iniciarse con los síntomas anteriormente descritos pero se añadirían la hipotensión, la afectación cardiaca y respiratoria. Los alimentos más frecuentemente implicados en las reacciones mortales son el cacahuete, los frutos secos y los mariscos. La leche, el huevo y el pescado suelen ocupar un segundo lugar en la mayoría de las series.

¿COMO DIAGNOSTICAR O SABER QUE SE SUFRE UNA AAI?

Todas las personas que hayan presentado reacciones adversas sospechosas de AAI deberían consultar a su pediatra, y si éstos consideran que las manifestaciones clínicas son sugestivas de alergia, deberán remitir al paciente a un alergólogo para su estudio.

En la consulta del Alergólogo lo primero que se hace es una Historia Clínica detallada donde se registrará él o los alimentos sospechosos, la aparición de los síntomas tras la ingesta, el tiempo tras la ingesta y aparición de los síntomas, la gravedad de los mismos, etc….En base a la Historia se realizan los Prick test que consiste en poner una gota del alimento sospechoso (extracto) en la piel del niño y realizar una pequeña escarificación (una pequeña punción en la piel); posteriormente se valora la respuesta, en caso de positividad de la misma y con una historia clínica compatible se puede diagnosticar al niño de alergia a dicho alimento. A veces los Prick no son positivos y la Historia es muy sugestiva, en esos casos se realiza un Prick Prick que consiste en hacer la escarificación directamente con el alimento sospechoso en fresco. También podemos solicitar las pruebas de AAI en sangre, si bien las cutáneas son más sensibles y específicas. A veces nos podemos encontrar con Historias muy sugestivas de AAI y estudios negativos, en esos casos será necesario hacer uso de pruebas de provocación oral, para confirmar o descartar el diagnóstico.

¿TIENE TRATAMIENTO LA ALERGIA A LOS ALIMENTOS?

El tratamiento de la alergia a los alimentos se basa, una vez hecho un buen diagnóstico, en la evitación de esos alimentos. Esta evitación no es sencilla pues exige a los padres un riguroso control de lo que comen los niños, leer etiquetados de los alimentos y existen muchos antígenos ocultos ( el huevo y la leche tienen muchos antígenos ). Para ello, los padres deben vigilar el etiquetado de todos los alimentos y la composición exacta de las comidas que realizan fuera del hogar, para saber si son seguros.

Desde hace años la alergia a la leche y al huevo (en menor grado el cacahuete) sobre todo ha sufrido un cambio radical con la introducción de la tolerancia progresiva, desensibilizaciones orales o inmunoterapia oral (SOTI). Consiste en la introducción progresiva comenzando con dosis mínimas de dichos alimentos en el paciente con el fin de que se llegue a una tolerancia del mismo. Esta prueba tiene sus riesgos pero se realizan en las unidades de Alergia o en las de cuidados intensivos pediátricas, siendo los resultados bastante buenos, consiguiendo que el niño pueda tomar de nuevo leche y huevo. Se consiguen mejores resultados con la leche.

Día a día se avanza en nuevas terapias para el tratamiento de las AAI, se investiga con la inmunoterapia sublingual y cutánea a alimentos, tratamientos inmunomoduladores, anticuerpos anti IgE…todo con el fin de que los niños puedan algún día tolerar todo tipo de alimentos.

Antonio Domínguez Coello
Pediatra

Dr. Antonio Dominguez

Dr. Antonio Dominguez

Pediatra, alergia infantil.

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Gabriela Darias Psicologa