Alimentación dirigida por el bebé (Baby-Led Weaning)

Hoy una mamá llegó a consulta y comentó que su hijo comía estupendamente. “No nos habíamos planteado darle alimentos a trozos; fue el mismo quien rechazó la cuchara y abría la boca entusiasmado mientras comíamos; comenzamos a ofrecérselos y come estupendamente”.

Así fue como nació el “Baby-Led Weaning”- le comenté;  fruto de la observación de una madre de 3 hijos, la psicóloga Gill Rapley; que describió como se desenvolvía su hija pequeña con los alimentos.

Efectivamente, el Baby-Led Weaning no es una moda; probablemente este método se usaba ya en muchas familias de diferentes culturas para alimentar a los más pequeños; es ahora, cuando se está dando a conocer, además de establecerse una serie de premisas para realizarlo de forma segura.

¿En qué consiste el BLW?

Se trata de un método para ofrecer alimentación complementaria, de forma que el alimento se presente en trozos, siendo el propio bebé quien los coge, los manipula y se los lleva a la boca según sus gustos y preferencias.

Suele comenzarse a los 6 meses, dado que es el momento en el que se recomienda la introducción de la alimentación complementaria, pero no siempre es posible hacerlo a esta edad. Se requiere un mínimo de habilidades adquiridas para poder llevarlo a cabo:

  • El bebé debe poder sentarse en una trona sin balancearse hacia los lados o hacia delante; de manera que pueda utilizar libremente los brazos para coger el alimento y llevárselo a la boca.
  • Para ello, debe tener una correcta coordinación ojo-mano-boca (coge el alimento con la mano, se lo lleva a la boca mientras lo mira y abre la boca cuando el alimento está llegando a su destino; durante esa maniobra, el niño se va preparando para masticar y tragar posteriormente el alimento).
  • Finalmente, una vez el alimento entra en la boca, debe haber desaparecido el reflejo de extrusión; este reflejo supone en edades tempranas un mecanismo de defensa frente a posibles atragantamientos contra sólidos, de manera que todo lo que entre en la boca, se intenta rechazar con la lengua.

Los 6 meses es una edad orientativa; algunos niños presentan un leve retraso psicomotor (que puede ser normal) y adquieren esas habilidades unos meses más tardes. Asimismo, los niños prematuros pueden alcanzar esas habilidades meses más tarde, según su edad corregida (es la edad teniendo en cuenta los meses de crecimiento que le faltaron dentro del útero materno).

¿Qué ventajas tiene el BLW?

El BLW puede practicarse tanto si se ha mantenido lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida o si el bebé se ha alimentado con leche de fórmula. Los primeros tienen la ventaja que, a través de la lactancia materna, muchos de los sabores le serán familiares, pues la leche materna varía su sabor según la alimentación materna. Entre las ventajas del BLW se encuentran:

  • Menos sobrepeso.- El hambre y la saciedad están perfectamente regulados por tanto por el sistema digestivo como por el sistema nervioso. Por ello, este método se rige por la autorregulación del bebé, de manera que de forma innata es capar de ingerir la cantidad de nutrientes que necesita. Por tanto, al igual que nosotros, comerán más o menos cantidad según sus requerimientos.
  • Mejor gestión de alimentos sólidos.- Dado que la introducción de alimentos sólidos se realiza de forma precoz; el niño aprende antes a desarrollar y automatizar las diferentes fases de la masticación.
  • Alimentación más saludable y variada.- El BLW consiste en poner al alcance del bebé alimentos saludables, de manera que el niño los escoja y manipule a su antojo según su forma, color, olor y sabor. De esa manera, dado que la alimentación del bebé se lleva a cabo de forma activa según sus preferencias, el niño asocia los alimentos con una sensación agradable. De esta manera, el niño prueba una mayor variedad de alimentos y, por tanto, disfrutará en el futuro de un mayor abanico de sabores.
  • Estimula el desarrollo neurológico.- El hecho de coger alimentos, llevárselos a la boca y gestionarlos supone una serie de habilidades que deben integrarse entre sí y automatizarse (al igual que cuando conducimos, tras aprender lo hacemos de forma automática). Además, la forma de manipular los alimentos va variando según crece el bebé; pasando de la prehensión palmar (coger los alimentos cerrando el puño) a la pinza manual (cogerlos con índice y pulgar de la mano).

Promoción de  lactancia materna.- Aunque no es exclusivo de niños amamantados, el BLW fomenta la lactancia materna, ya que la leche materna sigue siendo el alimentos principal durante el primer año y presenta muchos beneficios hasta los 2 años (y probablemente durante todo el tiempo que se mantenga). La leche aporta el 80-90% de las necesidades calóricas diarias en niños comprendidos entre 6 y 8 meses; ofreciendo en torno a un 70% desde el octavo mes hasta casi el año. A partir de ahí, la alimentación complementaria adquiere más importancia, llegando a suplir hasta la mitad de las calorías necesarias. 

¿Cuáles son los riesgos del BLW?

Uno de los miedos principales de los padres para practicar este método es el atragantamiento. Desde el momento que el bebé empieza a llevarse alimentos a la boca, ese riesgo existe. Sin embargo, si se siguen unas premisas determinadas, no hay más riesgo de atragantamiento con BLW que con purés y papillas. Esas recomendaciones son las siguientes:

  • Los alimentos deben tener forma de palos o tiras, de manera que el bebé pueda sostenerlo con la mano y mastique la parte del alimentos que sobresale de la misma.
  • La consistencia debe de ser tal que pueda ser desmenuzada con dos dedos; esos son los alimentos que pueden triturarse con las encías.
  • NO DEBEN ofrecerse alimentos duros, como la zanahoria o la manzana cruda (si podrán ofrecerse cocidos); tampoco alimentos pequeños como las uvas, el maíz o los frutos secos.  Aquellos alimentos grandes que pueden partirse en trozos pequeños y duros, como ocurre con las tortitas de arroz, tampoco son recomendables. 
  • NO DEBES dejar solo al bebé mientras come, ni siquiera si lleva haciéndolo durante mucho tiempo.
  • El bebé siempre debe estar erguido mientras come alimentos sólidos, NUNCA debe estar reclinado o acostado.
  • NUNCA se debe introducir alimentos en la boca del bebé. La gestión del alimento, desde que se coge hasta que llega a la boca se debe realizar de forma activa por el bebé, ya que de esta manera se va preparando para la llegada del alimento y su masticación posterior. Si introducimos nosotros el alimento, esa preparación previa desaparece y aumentamos el riesgo de atragantamiento.

Otro de las preocupaciones habituales es “que no coman lo suficiente”. Como hemos mencionado, la introducción de la alimentación complementaria debe hacerse de forma paulatina, pues en los primeros meses supone un pequeño porcentaje del total de las calorías necesarias al día. Por ello, hay que tener en cuenta que el BLW requiere ciertas virtudes:

  • Mucha paciencia (las comidas pueden prolongarse durante horas); no debemos meter prisa al bebé pues lo que se pretende es que establezca una relación agradable con la comida.
  • Ofrecer una variedad saludable de alimentos, de manera que no limitemos su curiosidad. A partir del sexto mes podemos introducir prácticamente cualquier alimento: frutas, verduras, carnes, pescados, huevo, pasta…Es necesario tener en cuenta ciertas precauciones:
  • o NO introducir la hoja verde antes del año (acelgas, berros, espinacas); tampoco las habas, nabos, coles y remolacha.
  • o Evitar el pescado azul grande (el salmón, atún, pez espada, tiburón) antes de los 2 años por la cantidad de metales pesados que contiene; y la carne de caza antes de los 6 años (sobre todo aquella en la que se ha usado munición de plomo).
  • o NO dar leche de vaca ni derivados lácteos antes del año de vida.
  • No debemos desistir cuando no se interese por un grupo de alimentos; está demostrado que es necesario ofrecerlo y probarlos entre 10 y 15 veces para que encuentre un sabor agradable y muestre interés por ellos.

Finalmente, es imprescindible no ser un obsesivo de la limpieza; al principio la mayoría del alimento acabará por lo suelos y desparramado por las manos y ropas del bebé; y a dos metros a la redonda de la trona. Sin embargo, poco a poco irá comiendo más y mejor.

Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa