Cólico del lactante

¿Qué es el cólico del lactante?

El llanto es un mecanismo fisiológico del bebé que le sirve para avisar a los padres de que necesita cuidados, ya sea porque tienen hambre, frío o calor, tiene el pañal húmedo o simplemente porque necesita cariño y atención. Por ello, hay estudios de que los bebés lloran una media de 2 horas al día en las primeras 6 semanas de vida. Este tiempo se va reduciendo a medida que crecen, llegando en torno a la hora a las 10-12 semanas.

Cuando el llanto es significativamente más frecuente, sin causa aparente, que se inicia bruscamente y que el bebé es difícilmente consolable, podríamos estar ante un cólico del lactante. Por definición, se trata de un llanto, de comienzo súbito, que dura más de 3 horas al día, aparece al menos 3 días por semana y se mantiene durante 3 meses. Suele desaparecer por sí solo al tercer o cuarto mes.

El dolor es habitual que aparezca por la tarde-noche, curiosamente casi siempre a la misma hora y suelen tener la misma duración. Suele acompañarse de rigidez del cuerpo (hipertonía) y flexión de las piernas sobre el abdomen.

¿Por qué se produce?

En realidad, se desconoce el motivo. Hay numerosos estudios que han intentado explicar el motivo de los cólicos y los resultados obtenidos no son del todo concluyentes. Se resumen en lo siguiente:

  • No hay diferencias entre los niños que están con lactancia materna y los que están con leche de fórmula
  • La presencia de lactosa no cambia la aparición del cólico (se realizó un estudio en los que se administraba lactasa, enzima que digiere la lactosa, sin notar mejoría clínica)
  • Se ha visto en los niños con cólicos un aumento de una hormona, la motilina (aumenta los movimientos intestinales), pero sin asociarla a la aparición del cólico.
  • Se ha visto una flora bacteriana diferente en los niños con cólicos, sin comprobarse que sea el motivo del mismo.
  • Finalmente hay estudios que sugieren la participación factores psicológicos, tales como la ansiedad de los padres, así como la afrontación de estos del problema (más cólicos si el ambiente familiar es de nerviosismo).

Lo cierto es que no hay ningún factor demostrado que sea el causante del cólico del lactante.

¿Cómo se trata?

No existe a día de hoy un remedio realmente eficaz. Resumiremos los datos que actualmente tenemos sobre los remedios más usados:

  • Ni siquiera las medidas físicas han demostrado mejoría en los niños con cólico del lactante: el porteo, paseos en el coche o en el carrito, el uso del chupete ni los masajes del abdomen no son eficaces en la mejoría del mismo. Recordar que estamos hablando del cólico del lactante; con lo cual lo nombrado anteriormente puede aliviar (y de hecho lo hace) en casos de gases u otro tipo de cólicos.
  • Los preparados homeopáticos no han demostrado mejoría del cólico del lactante e, incluso, se han reportado casos de episodios amenazantes para la vida por su consumo, dado el alto contenido en etanol, propanol y pentanol en algunos preparados.
  • Otras terapias alternativas, como la osteopatía craneal y la manipulación espinal tampoco se han mostrado efectivas para el alivio del cólico del lactante.
  • Algunos estudios han visto una reducción del cólico del lactante de hasta un 30% con la toma de ciertos preparados de hierbas, a base de melisa, manzanilla e hinojo. Hay que tener cuidado con esto, ya que el exceso de algunas (tales como hinojo o anis estrellado) se ha relacionado con efectos secundarios graves.
  • La utilización durante 3 semanas de L. reuteri (un probiótico), ha disminuido, según algunos estudios, hasta en un 30% la sintomatología del cólico del lactante.
  • El cambio de leche de fórmula a hidrolizado de proteínas o la retirada de lácteos en la madre durante al menos 2 semanas ha mejorado la duración y frecuencia del cólico del lactante en algunos niños (alergia a las proteinas de la leche de vaca no mediada por IgE).

¿Y entonces...qué debemos hacer?

Lo primero, ante un llanto inusual, debemos descartar cosas comunes tales como que el bebé tenga hambre, que tenga el pañal mojado, que tenga frío o esté abrigado en exceso o simplemente si reclama cariño y se calma en brazos. Si tras comprobar esto persiste llanto, debemos SIEMPRE consultar con nuestro pediatra, quien descartará que el llanto se deba a otro motivo.

Ya diagnosticado de cólico del lactante, el pediatra podrá optar por diferentes opciones:

  • Medidas físicas (masajes en abdomen, porteo, paseos en coche o carrito) pueden disminuir a ratos la intensidad del cólico. Hay que buscar la postura en la que el bebé esté más cómodo, algunos lo están en brazos, otros se encuentran más confortables con una mantita alrededor al sentirse de esa manera más protegido. Algunos niños notarán mejoría si se les arrulla en una hamaca. Es importante, en niños que comen con mucha avidez, sacar los gases con palmaditas en la espalda, evitando que se acumulen.
  • La utilización de probióticos, en algunos estudios, han mostrado cierta efectividad en algunos casos con tratamientos de al menos 3 semanas. El pediatra decidirá su utilización según el niño.

El cólico es un proceso benigno, que se resuelve solo con el paso del tiempo (desaparece a los 3-4 meses), y que la familia debe afrontar con mucha paciencia, ya que la manera de afrontar el problema puede influir positiva o negativamente en el bebé, determinando la evolución de lo síntomas. El llanto a diario puede acumular malas noches en los padres, los cuales van acumulando cansancio, pudiendo desencadenar en una mala afrontación del problema. Por ello, desde la consulta, se debe animar a los padres en insistirles que, poco a poco, los cólicos desaparecerán.

Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa