Las “vegetaciones”, ¿Cuándo debemos tratarlas?

¿Qué son las vegetaciones?

Las adenoides o “vegetaciones” son tejido defensivo (similar a las amígdalas) situadas en la faringe, por encima de la campanilla. Rodean la desembocadura de la trompa de Eustaquio, lo que tendrá implicaciones clínicas cuando aumentan de tamaño.

Actúan como la primera barrera defensiva ante la entrada de gérmenes por las fosas nasales. Al entrar en contacto con ellos, comienza la proliferación de las células defensivas, haciendo que las adenoides aumenten de tamaño y secreten moco.

¿Qué síntomas producen?

Cuando los niños presentan catarro de vías altas, las adenoides aumentan de tamaño y pueden dar síntomas. Si dichos síntomas persisten cuando el niño está sano, entonces hablaríamos de una hipertrofia de adenoides.

  1. Las “vegetaciones” se manifiestan de la siguiente manera:
  2. Ronquido nocturno
  3. Respiración con la boca abierta
  4. Voz gangosa o nasal
  5. Congestión nasal y moqueo persistente
  6. Deformaciones del paladar (paladar ojival) y de la dentadura, debido a que respiran por la boca.
  7. Otitis de repetición
  8. Apneas (cese prolongado de la respiración)

El caso de las apneas son especialmente preocupante, ya que pueden acabar en un síndrome de apnea-hipoapnea del sueño (SAHOS). Este trastorno consiste en múltiples apneas nocturnas que terminan con despertares frecuentes, de manera que los niños no descansan bien por la noche. Esto deriva en somnolencia durante el día, dificultad para la concentración y mantener la atención y, en algunos niños, incluso presentan un comportamiento paradójico y están muy desinquietos y descontrolados durante el día. Por todo ello, muchos niños con hipertrofia de adenoides no diagnosticada presentan fracaso escolar y son etiquetados erróneamente de niños hiperactivos (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).

Además, el SAHOS de larga evolución puede producir hipertensión arterial en el niño.

¿Cómo se diagnostican las vegetaciones?

Clásicamente se realizaba una radiografía lateral del cuello (de cavum) para comprobar la impronta de la vegetaciones en la columna de aire. Cada vez esta práctica es menos frecuente, ya que por sí sola no permite tomar decisiones terapéuticas y además se irradia al niño.

La forma más fiable es la rinoscopia, procedimiento que realizan los otorrinos y que permite la visualización directa a través de una cámara que se introduce por las fosas nasales. Otra manera es introducir un espejo por la boca y ver las adenoides indirectamente por su reflejo.

Por último, se puede solicitar un estudio de sueño (polisomnografía) donde quedan registrados el número de despertares, las fases de sueño superficial y profundo y, sobre todo, si hay apneas con bajada de niveles de oxígeno en sangre (lo cual daría el diagnóstico de SAHOS).

¿Cómo se tratan las vegetaciones?

Inicialmente podemos optar por un tratamiento no quirúrgico. Los lavados nasales con suero isotónico o hipertónico pueden aliviar la sintomatología. Hay estudios que demuestran que los corticoides nasales pueden mejorar de forma considerable la sintomatología de la hipertrofia de adenoides: (http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocumentForPrint.asp?DocumentID=CD006286), pero su uso en ficha técnica suele estar limitado a niño mayores. Los antihistamínicos, a pesar de ser medicamentos que usan con enorme frecuencia los otorrinos en estos casos, no han demostrado su eficacia a la hora de disminuir el tamaño de las vegetaciones.

En casos severos, sobre todo aquellos que se asocian a síndrome de apnea-hipoapnea del sueño o hipoacusia (falta de audición) y que no mejoren con el tratamiento médico, habría que valorar la adenoidectomía o extirpación quirúrgica de las adenoides. Dado que las adenoides no están bien definidas, la mayoría de las veces solo se extirpa una parte y, con el tiempo, puede volver a crecer y requerir de una segunda operación. La intervención se realiza con anestesia general pero suele tener un postoperatorio corto; habitualmente a las 24 horas el niño ya está en su casa.

Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa