Otitis en niños… ¿Siempre requieren antibióticos?

¿Qué son las otitis?

En primer lugar, debemos distinguir de las otitis externas de las otitis medias. Las primeras se deben a la inflamación del conducto auditivo (aquel que conecta el tímpano con el exterior); las segundas se refieren a la presencia de sustancias (moco, pus) en la caja del tímpano (zona situada justo detrás del tímpano).

Las otitis externas pueden deberse a infecciones producidas por bacterias del propio conducto auditivo (forúnculo, que es como un grano de pus) o por gérmenes procedentes del exterior (es por ello que estas otitis son típicas de verano y de los baños en piscinas). Ambas tienen en común que son muy dolorosas, sobre todo cuando se toca el lóbulo de la oreja o presionamos delante del oído (signo del trago positivo)

Dentro de las otitis medias debemos distinguir varios tipos:

  1. Otitis media con exudado (OME): consiste en la presencia de exudado (líquido, moco) detrás del tímpano, siempre que el niño no tenga síntomas o estos sean muy leves.
  2. Otitis media aguda: es el mismo caso anterior pero cuando se asocia a síntomas llamativos en el niño (otalgia o dolor de oídos, otorrea o supuración).
  3. Otitis media crónica: es la presencia de exudado en el oído medio por un periodo superior de 3 meses.

¿Qué son las otitis recurrentes y las otitis persistentes?

Las otitis medias recurrentes son aquellos niños que tienen 3 o más episodios en 6 meses.

En el caso de las otitis medias persistentes son aquellas que reaparecen antes de las 2 semanas siguientes al acabar el tratamiento antibiótico. Una vez pasado este tiempo, deben considerarse episodios diferentes.

¿Por qué hay niños más propensos a padecerlas?

Son muchos los factores que predisponen a los niños a padecer otitis medias:

  1. Anatomía de la trompa de Eustaquio: como se aprecia en el dibujo, la trompa de Eustaquio es la única vía de drenaje del oído medio, por tanto cuanto más estrecha y horizontal sea, más difícil será el vaciado de moco del oído medio. Por ello, las otitis son más frecuentes en niños pequeños.
  2. La presencia de “vegetaciones”: las adenoides están formadas por tejido defensivo (similar a las amígdalas) y se sitúan cerca de la desembocadura de las trompas de Eustaquio a nivel de la faringe. Por este motivo, cuando están agrandadas, cierran el orificio de salida de la trompa, dificultando el drenaje del oído medio. Esto puede ocurrir en los niños de forma puntual, coincidiendo con catarros de vías altas, ya que en estos casos las adenoides aumentan de tamaño.
  3. Lactancia materna: los niños que NO están con lactancia materna no reciben las inmunoglobulinas maternas (defensas). Por ello los niños con lactancia artificial son más propensos a padecer otitis debido a la ausencia de esta protección.
  4. Factores ambientales: los meses fríos, el humo del tabaco y la asistencia de guardería aumentan la probabilidad de sufrir una otitis media.

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Importancia de la otitis media exudativa (OME)

En muchas ocasiones, los pediatras solemos decir que el niño tiene “moco en los oídos”, esto es cuando observamos el tímpano abombado y con burbujas a su través. A pesar de que el niño no tenga síntomas, insistimos en realizar lavados nasales. El fin de este tratamiento consiste en disminuir el tamaño de las adenoides (vegetaciones), de manera que facilitamos el drenaje de dicho moco del oído. Esto es muy importante, ya que la presencia continua de moco puede hacer que el niño no oiga bien determinadas frecuencias de sonido y provocar sordera permanente. Por ello, es muy importante valorar el desarrollo del lenguaje en niños pequeños, así como su reacción ante estímulos sonoros y su curva de aprendizaje; sobre todo en aquellos con otitis recurrentes.

¿Cómo tratamos las otitis?

El tratamiento depende del tipo de otitis.

  1. Las otitis externas son muy dolorosas, por lo que el paracetamol o el ibuprofeno son imprescindibles para hacerlas más llevaderas. La aplicación de calor seco sobre el pabellón auricular puede también contribuir a aliviar el dolor. Es recomendable la aplicación de gotas antibióticas durante unos cuantos días para curar la infección. Del mismo modo, evitar unos días el contacto con agua de piscinas permite una curación más rápida.
  2. Las otitis media aguda (tímpano abombado asociado a dolor o fiebre) pueden tratarse de varias maneras. Cuando los síntomas son leves y en niños grandes (por encima de 2 años), existe la posibilidad de administrar paracetamol o ibuprofeno y revalorar a las 48 horas. En niños más pequeños, con fiebre alta o con irritabilidad muy manifiesta, está indicado el tratamiento con antibióticos orales. Las otitis supurativas (aquellas en las que el moco o el pus rompe el tímpano y sale hace afuera) suelen tratarse igualmente con antibióticos orales.
  3. Las otitis medias exudativas (los típicos “mocos en los oídos”) pueden mejorar en verano con baños en el mar, realización frecuentes de lavados nasales con solución salina y, en ocasiones, pueden beneficiarse del uso de corticoides nasales.

Mi hijo ha tenido muchas otitis… ¿Qué puedo hacer?

Como ya hemos nombrado, las otitis recurrentes suelen derivarse al otorrino quien valorará la colocación de diábolos o tubos de drenajes. El fin es crear de forma artificial una vía de drenaje del oído, impidiendo la acumulación de moco y su sobreinfección posterior. Previo a la intervención quirúrgica puede probarse ciertas opciones:

  1. Las “autovacunas” son preparados que se realizan a partir de una muestra del paciente, a través de la cual se aísla las bacterias propia de su flora. Se administran debajo de la lengua durante un periodo largo (varios meses). La respuesta a las mismas es impredecible, pero en ciertos casos puede disminuir el número de recurrencias de otitis. En contra tienen que deben administrarse diariamente, tienen un elevado coste y su eficacia no es siempre la esperada.
  2. Los corticoides nasales, a pesar de que la mayoría indican en su prospecto que su uso no está indicado en menores de 2-3 años, ha demostrado mejorar los síntomas de hipertrofia adenoidea en varios estudios. Su uso disminuye el tamaño de las adenoides, permitiendo un mejor drenaje del oído.

¿Cuándo debo preocuparme?

La otitis media aguda es un cuadro infeccioso que suele curar espontáneamente, hasta en un 80% de los casos. Sin embargo, cuando se acompañan de fiebre alta o malestar general, se tratan con antibióticos orales. También suelen utilizarse en niños menores de 2 años.

Hay signos de alarma que tenemos que tener en cuenta y consultar si aparecen:

  1. Persistencia de la fiebre tras 48 horas de tratamiento antibiótico.
  2. Si apreciamos inflamación en la zona posterior al pabellón auricular o si éste se desplaza hacia delante y hacia abajo. Esto podría deberse a una mastoiditis aguda, que es la propagación de la infección al hueso y debe tratarse con antibióticos endovenosos.
  3. Si notamos que “nuestro niño no nos oye”, porque le repetimos las cosas varias veces o porque sube siempre el volumen de la tele. El tener “mocos en el oído” durante mucho tiempo puede conllevar sordera permanente.
Ivan Abreu Yanes

Ivan Abreu Yanes

Soy pediatra en Hospiten Rambla. Me he especializado en la rama de Cardiología pediátrica, haciendo especial hincapié en las cardiopatías congénitas; las cuales además de su abordaje postnatal,es importante su conocimiento antes del nacimiento,para poder explicar a los padres la posible evolución de las mismas; aliviando así la ansiedad de la incertidumbre.

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Gabriela Darias Psicologa