Convulsiones y epilepsia

El cuerpo humano es capaz de realizar numerosos y muy variados movimientos gracias al soporte que supone los huesos y a un conjunto de músculos que se apoyan en ellos. Sin embargo, la contracción muscular no sería posible si no hubiera un elemento que diera las órdenes necesarias (cerebro) y unos “cables” que hicieran llegar esa información a los músculos (nervios).

Bajo ciertas circunstancias, las células del cerebro (neuronas) pueden liberar de forma incontrolada un impulso eléctrico y propagarse a través de las neuronas vecinas (es lo que llamamos crisis epiléptica); dicho impulso llega a través de los nervios a los músculos, los cuales se contraen de forma incontrolada produciendo movimientos bruscos y repetitivos (es lo que llamamos convulsión). Por tanto, una convulsión se refiere a los movimientos bruscos e incontrolados de los músculos.

A veces, las crisis epilépticas NO se acompañan de convulsión, esto es, existen las crisis atónicas (aquellas en la que el músculo “se queda sin fuerza”, como un trapo), parciales (aquellas en la que solo se contrae un lado; debido a que solo una zona del cerebro es la que transmite el impulso eléctrico) y muchas otras.

Acerca de Iván Abreu Yanes

Iván Abreu Yanes
Mi nombre es Iván Abreu Yanes; nacido, criado y formado en Santa Cruz de Tenerife. Soy pediatra de profesión y devoción, especializado en dos ámbitos completamente diferentes: por un lado la cardiología pediátrica, con especial interés en las cardiopatías congénitas; y por el otro el asesoramiento en lactancia materna. En esta última se están centrando la mayoría de mis esfuerzos actualmente, con el fin de promover el mejor alimentos que se le puede dar al niño en los primeros años de vida, la leche materna.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.