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CORONAVIRUS: ¿EMERGENCIA INTERNACIONAL?

Desde hace días nos llegan a cuentagotas noticias acerca de la aparición de “un nuevo virus” en China. De hecho, ya comienzan a preguntarnos las familias en consulta, cómo pueden protegerse contra esta nueva amenaza.  Cuando surge una noticia de este tipo, lo primero es manejar la información con cautela, por varios motivos. Epidemiológicamente, debemos esperar acontecimientos para conocer datos sobre la enfermedad (cómo se transmite, a quién afecta, qué síntomas produce, que mortalidad que conlleva…); por ello, evitando el amarillismo, hemos ido recopilando datos para poder dar información veraz a día 3 de Febrero. Comenzamos…

Coronavirus… ¿es nuevo?

Existen cientos de familias de virus, cada una de ellas con varios subtipos; siendo los coronavirus una de ellas. De hecho, TODOS hemos pasado alguna infección por coronavirus, la más frecuente es el catarro común. Sabemos que los agentes patógenos tienen la capacidad de mutar, esto es, de cambiar características de su estructura de ADN y, con ello, producir nuevas proteínas. Por ello, cuando los cambios son numerosos, el virus ya no se parece demasiado al original y, por ese motivo, cada cierto tiempo aparece un “nuevo virus” capaz de producir una enfermedad en la población; dado que el sistema inmune “no reconoce” esas nuevas proteínas.

¿Qué hace especial a este coronavirus?

El coronavirus (técnicamente 2019-nCoV) de Wuhan (ciudad China donde se originó la enfermedad) es una zoonosis, término que alude a la capacidad de un virus de infectar a los humanos tras padecer la enfermedad un animal. De hecho, varios estudios afirman que el origen podría estar en los murciélagos. Sin embargo, lo que realmente es preocupante es la transmisión persona a persona, lo cual puede hacer que, sin los controles adecuados, se extienda rápidamente. Para saber, en términos coloquiales, lo poco o lo muy contagioso que es un virus, hablamos del número R0. Este número indica el número de nuevos casos de una enfermedad que produce un caso determinado a lo largo del período infeccioso. En el caso del coronavirus chino, este número es de 2.5; sabiendo que cualquier R0 > 1 puede producir una epidemia. Sin embargo, esta capacidad de contagio es bastante limitada si la comparamos con el sarampión, enfermedad más conocida, pero no por ello menos peligrosa; que ha repuntado por los movimientos antivacunas y cuyo número R0 está en torno a 18, siendo de las enfermedades más contagiosas que existen.

¿Cuáles son las características de la enfermedad?

El periodo de incubación (periodo de tiempo durante el cual no hay síntomas, pero en el cual se puede transmitir la enfermedad) oscila entre 2 y 14 días, de ahí que a las personas que han estado en contacto con personas enfermas queden aisladas durante 2 semanas. La clínica con la que se manifiesta la enfermedad consiste en fiebre, malestar general y síntomas respiratorios (estos signos son comunes a infinidad de enfermedades infecciosas), por ello debe haber una epidemiología clara (viaje a zona de riesgo o contacto cercano con un enfermo). La diferencia principal con otros virus es la ausencia de inmunidad de la población, de manera que puede extenderse rápidamente; por lo tanto, ocurre con esta enfermedad lo que ocurría hace décadas con enfermedades contra las que no había vacunas. Lo llamativo es que los enfermos presentan una mayor incidencia de neumonías e insuficiencia respiratoria, sobre todo en pacientes predispuestos (inmunodeprimidos, enfermedad pulmonar obstructiva crónica…).

Emergencia internacional, ¿Hay que tener miedo al 2019-nCoV?

El jueves día 30 de enero, la OMS decretó el brote de Coronavirus como emergencia internacional. Cuando un organismo de esta entidad anuncia tal decreto, lo hace para tener una colaboración internacional para poder controlar más rápidamente un brote. Se considera que China está realizando las labores necesarias para el control de esta epidemia; pero la globalización conlleva que este tipo de evento no sea un problema únicamente local. Por ello, es necesario una intervención multinacional para evitar la llegada de personas enfermas a regiones más desfavorecidas, donde el control de la enfermedad sería más difícil y la posibilidad de diseminación más probable y fatal.

El índice de letalidad mide cuantas muertes produce una enfermedad teniendo en cuenta el número de infectados. Hasta la fecha, de 20400 personas infectadas, han fallecido 425. Esto es una letalidad del 2-3%; es bastante baja si lo comparamos con el 50% del último brote de ébola o, incluso, el 3-6% de la pandemia de gripe que mató en 1918 entre 50 y 100 millones de personas (actualmente sigue produciendo entre 290.000 y 650.000 muertes al año). Enfermedades frecuentes como la bronquiolitis aguda produce unos 4 millones de muertes anuales en todo el mundo. Otro dato con el que contrastar la noticia, son las muertes provocadas por el sarampión entre los años 2000 y 2017, llegando la cifra a 20 millones de muertes, dato más escalofriante dado que existe una vacuna eficaz desde la década de los 70; lo que muestra que se ha perdido el miedo a enfermedades más contagiosas que el caso que nos ocupa.

Por tanto, se trata de un brote epidémico como muchos otros que han ocurrido, y otros tantos que vendrán. En todos ellos, como cualquier enfermedad infecciosa, las medidas de prevención habituales son el correcto lavado de manos y, en este caso en concreto dada su transmisión por gotitas de “flugge”, el uso de mascarilla y mantener una distancia mínima de 2 metros con los pacientes enfermos.

Pueden consultar más información en este link:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Procedimiento_2019-nCoV.pdf

En nuestro país…

Hasta la fecha sólo ha habido un caso confirmado de coronavirus, en un turista alemán que había llegado a la isla de la Gomera y estuvo en contacto con una persona enferma en su país; este evoluciona favorablemente. Se han localizado a todos los contactos de dicho enfermo, los cuales han sido aislados y se les ha realizado las pruebas pertinentes para la detección del virus. Las personas que llegaron Al Hospital Gómez Ulla procedente de Wuhan siguen en aislamiento y ninguna ha sido diagnosticada con la enfermedad. En Barcelona, hubo sospecha de un niño de 8 años, el cual ha sido descartado hace pocas horas.

Por tanto, no hay motivo para la alarma. Es necesario mantenerse informado, pero siempre con los organismos competentes para ello. Se debe consultar siempre la información en páginas oficiales y hacer caso a las medidas de prevención que en ellas se indican.

Acerca de Iván Abreu Yanes

Iván Abreu Yanes
Mi nombre es Iván Abreu Yanes; nacido, criado y formado en Santa Cruz de Tenerife. Soy pediatra de profesión y devoción, especializado en dos ámbitos completamente diferentes: por un lado la cardiología pediátrica, con especial interés en las cardiopatías congénitas; y por el otro el asesoramiento en lactancia materna. En esta última se están centrando la mayoría de mis esfuerzos actualmente, con el fin de promover el mejor alimentos que se le puede dar al niño en los primeros años de vida, la leche materna.

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