La Escarlatina

La escarlatina es una enfermedad bacteriana infectocontagiosa que se clasifica dentro de las enfermedades exantemáticas de la infancia, que son aquellas que afectan a la piel, entre otras localizaciones.

A diferencia de la mayoría de las enfermedades exantemáticas, que son de origen viral, la escarlatina está producida por un tipo determinado de estreptococo, una de las bacterias más comunes presentes en la piel.

Cuando la escarlatina no se trata de manera adecuada, pueden surgir una serie de complicaciones, algunas de manera inmediata y otras de un modo más diferido, habitualmente cuando ya han desaparecido los síntomas iniciales de la infección, lo que sugiere que estas están mediadas por mecanismo inmune (es nuestro propio sistema defensivo el que, de manera errónea, origina esa complicación). De ahí la importancia de un diagnóstico certero, ya que se requiere tratamiento con antibióticos para su curación.

¿Cómo se contagia la escarlatina?

La escarlatina se contagia por contacto con personas portadoras, que son aquellas que tienen la bacteria pero no han desarrollado la enfermedad, o por enfermos, mediante la respiración. La bacteria viaja en las gotas microscópicas que emitimos cuando exhalamos aire, cuando tosemos o estornudamos. Esta bacteria, cuyo nombre completo es estreptococo beta hemolítico del grupo A o estreptococo pyogenes, es capaz de sintetizar 3 tipos de toxinas (A,B,C) y que son las responsables de todo el cortejo de síntomas que produce la enfermedad. Debido a esto, la escarlatina puede repetirse, aunque no es lo más frecuente.

¿Qué síntomas da la enfermedad?

Tras un período de incubación corto, habitualmente inferior a una semana, aparece fiebre alta y de manera brusca, que puede durar hasta una semana. Entre el segundo y el cuarto día del inicio de la fiebre, aparece el dolor de garganta y la erupción en la piel.

Cuando exploramos la garganta podremos encontrar las mucosas rojas, en ocasiones con un punteado más intenso en el paladar (manchas de Forcheimer).

Las amígdalas podrán estar cubiertas por unas placas blanquecinas y la lengua tener un aspecto “sucio”, blancuzca y tornarse posteriormente de color rojo intenso, con las papilas resaltadas (se conoce como “lengua de fresa” o “aframbuesada”)

Con respecto a la piel, toma un color rojo tras el primer o segundo día de fiebre, como si de una quemadura solar se tratase. Inicialmente se localiza en la mitad superior del tronco y en las extremidades, pudiendo afectar a la cara. Característicamente se podrá apreciar en los pliegues de las axilas y el cuello, que están de un color rojo más intenso; también en la cara, donde el área que se encuentra alrededor de la boca y bajo la nariz está respetada. Cuando pasamos la mano suavemente por la piel afecta, da la sensación de tener la “piel de gallina” o un tacto similar al papel de lijar (granulación fina). Habitualmente las palmas y las plantas están respetadas también y a medida que desaparece la erupción cutánea, puede aparecer descamación de estas áreas, que en ocasiones será intensa.

¿Qué población es más susceptible de presentar escarlatina?

La enfermedad es más frecuente entre los niños entre 2 y 10 años, fundamentalmente en el intervalo de los 2 a los 4 años, predominando en primavera y verano. Se considera que el 80% de los mayores de 10 años tienen “defensas” contra las toxinas mientras que los menores de 2 años, aún poseen las transmitidas por la madre.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Ahí radica la importancia en conocer bien las manifestaciones de la enfermedad.

En algunos centros sanitarios se dispone del test rápido de diagnóstico, que se realiza tomando una muestra de las secreciones faríngeas con un hisopo (algo parecido a un bastoncillo). Esto ayuda a apoyar la sospecha clínica, sobre todo en casos atípicos o recurrentes.

¿Qué tratamiento tiene?

Como comenté en la introducción, el tratamiento se realiza con antibióticos. De elección es la penicilina oral, aunque también se puede tratar como alternativa con sus derivados. Para los alérgicos a la penicilina existen otras opciones de tratamiento.

IMPORTANTE: el niño no deberá acudir al colegio hasta la resolución de la fiebre y al menos, tras un día de tratamiento antibiótico adecuado.

Acerca de Dinesh Lalchandani

Dinesh Lalchandani
Doctor en Medicina. Especialista en Pediatria y Oncología Médica. Director de "Consulta Pediatrica Dinesh Lalchandani" en calle Obispo Rey Redondo 10, La laguna.

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